1.-  Materiales

Es muy importante tener las cosas claras para poder experimentar y elegir el material de acuerdo con el procedimiento técnico que más nos guste o mejor se adapte a nuestra  capacidad o estilo.

 

Utilizar unos materiales u otros sirve para expresar pictóricamente lo que queramos pero no significa que unos materiales o técnicas sean necesariamente mejores que otros. La obra hay que valorarla artísticamente y económicamente por su calidad no por el valor de los materiales con que se haya hecho. Un buen dibujo a lápiz puede ser más valioso que un óleo o una acuarela.

 

Así que voy a  tratar de aclarar al menos lo más básico sobre los materiales para el dibujo en general. Espero que  sirva para eliminar dudas.

 

Las técnicas de dibujo pueden ser secas o húmedas.

Las secas son las que se desarrollan con grafito, carboncillo, pastel, sanguina, sepia, cretas y lápices de colores.

Las húmedas con pincel y tinta, con pluma y tinta (plumilla), rotuladores y estilógrafos.

 

Grafito.-

Antiguamente se creía que el grafito era una variedad del plomo, de ahí que a los lápices se les llamase de plomo. Pero en realidad el grafito es una variedad del carbón. Es carbono natural que se produce por la acción simultánea del calor y la presión de la tierra sobre el carbón, lo que provoca su cristalización.

Se fabrica en lápiz o en polvo.

 

Lápices de grafito.-

Son la mezcla de grafito puro y arcilla. Son tanto más duros y claros cuanto más arcilla contengan y más oscuros y blandos cuanto más grafito.

 

Normalmente el grafito está embutido en una caña o carcasa de madera, aunque también se fabrican desnudos en barras  de sección redonda o cuadrada y de diversos grosores.

 

Grafito en polvo.-

Se aplica con brocha o trapo y se obtienen difuminados extraordinariamente delicados y sutiles. Y se abren luces por medio de gomas moldeables con gran facilidad y resultados muy bellos.

 

Lápices y barras de grafito

 

 

 

Carboncillo.-

Consiste, básicamente, en ramas de sauce, vid o nogal principalmente quemadas a temperatura controlada. Por tanto el grafito es de origen mineral y el carboncillo de origen vegetal.

 

Puede ser carboncillo natural, comprimido, en lápiz o en polvo.

 

Carboncillo natural.-

Se fabrica en barras de tres grosores: delgado, medio y grueso. Hay de diferentes durezas. Los más blandos se adhieren menos al papel, son ideales para difuminar pero son más sucios. Se obtienen trazos de negros intensos  y los más duros son más adecuados para obtener grises intermedios.

 

Proporcionan degradados que van del negro total al blanco del papel pasando por toda la gama de grises imaginables. Es un material para dibujar a tonos pero no es bueno para dibujar a líneas, ni con detalle, ya que no es afilable y tampoco sirve para formatos pequeños.

 

Carboncillo comprimido.-

Es carbón en polvo pero con aglutinante, es menos frágil que el natural pero más difícil de borrar.

 

Lápices de carbón.- 

Es una barrita de carbón comprimido revestido de una caña de madera. Es más limpio que los desnudos  y permite trazos muy definidos y detalles pero se difumina mal y es más difícil de borrar, siempre deja rastro.

 

Se fabrican generalmente de tres durezas: Soft (blando) Medium (medio) y Hard (duro)

Aunque algunos fabricantes como Conté los fabrican de diferentes durezas designadas con letras H y B, como los lápices de grafito. Son: HB, 2B, 4B y 6B.

 

Lápiz de grasa.-

Se conocen también como marcadores de China. Son lápices de carbón comprimido y  pintan prácticamente sobre cualquier superficie incluido plástico y cristal. Se fabrican envueltos en papel en vez de madera que se va desenrollando a medida que se gasta la mina. 

 

Carbón en polvo.-

Se aplica con los dedos o trapo (muñequilla) y es ideal para cubrir grandes extensiones.

 

Lápices carbón, barras de carbón y lápiz graso.

 

 

Pastel.-

Está compuesto de pigmentos  en polvo finamente molidos mezclado con resina o goma para mantenerlos unidos en forma de barra. Pueden difuminarse con los dedos nunca con difumino, ya que este es muy seco, al contrario que la yema de los dedos que al transpirar  cierta cantidad de sudor  y grasa actúa como aglutinante y fija el color sobre el papel.

 

Pueden ser  pasteles puros (o secos) o pasteles al óleo. A su vez los pasteles puros pueden ser blandos, duros o lápices de pastel.

 

Pasteles puros.-

Son pigmentos puros en polvo, mezclados con goma de tragacanto o resina para aglutinarlos. Se fabrican como barras de sección redonda o cuadrada y también como lápices recubiertos de madera.

Existe gran variedad de durezas, formas y colores. Los más duros contienen más aglutinante  pero son menos brillantes.  Los más blandos son más luminosos  pero más inestables, se desprenden fácilmente del soporte.

 

Cada color de pastel se fabrica en diferentes tonos. Los claros se obtienen  mezclando los pigmentos con tiza blanca y los oscuros con tiza negra.

Cada fabricante tiene su propia graduación.  La gama de la marca Rembrandt comprende del 3 al 8, el nº 5 es el pigmento puro, el 4 y 3 contienen algo de negro y el 6, 7 y 8 tienen algo de blanco. De modo que el 3 es el más oscuro y el 8 el más claro.

 

Pasteles blandos.-

Son más ricos en pigmento y con el aglutinante mínimo necesario. Son más luminosos. Permiten aplicar claros sobre oscuros. Se pueden fundir y difuminar. Se pueden combinar con carboncillos. Tienen una gama de colores más amplia que los duros. Hay cajas de 12 colores hasta 500 colores. Su inconveniente es la fragilidad.

 

Pasteles duros.-

Contienen menos pigmentos y más aglutinante. Su color es menos brillante. Apenas tienen blanqueantes así que generalmente son colores oscuros.

Son más adecuados, por ser menos frágiles, para las primeras fases de la obra y para los toques definitivos y para los detalles.

 

Lápices de pastel.-

Son pasteles embutidos en madera (como los de grafito) conteniendo cera. Pueden afilarse para trazar líneas muy finas. Son más limpios que las barras. Se pueden combinar con pasteles blandos y duros, aunque si tienen mucha cera se mezclan mal con los pasteles en barra. Los hay también de distintas durezas. La gama de colores es tan amplia como el pastel en barra.

 

Pasteles al óleo.-

En realidad son tizas con pigmentos poco molidos, con aglutinante de aceite o de cera de hidrocarburos y grasa animal.  Son muy duros y resistentes. Son pastosos y recuerdan a las pinturas al óleo. Tienen colores vivos y brillantes. No se pueden aplicar claro sobre oscuro. Son más parecidos a los crayones de cera que a los pasteles blandos.

 

Se pueden disolver con alcohol o trementina para conseguir efectos más suaves, más parecidos al óleo o acuarela. No se combinan con pasteles puros. Son más baratos que los pasteles puros. Se ensucian menos y no necesitan fijativo. Son muy resistentes a la luz.

 

 

Barras de pastel blando, óleo, pastel duro y lápiz pastel

 

 

Sanguina.- 

La sanguina es una variante del pastel, es decir pigmentos secos en polvo. Lo que la diferencia del pastel es el origen de los pigmentos. Está hecha exclusivamente de óxido de hierro.  Los matices de esta piedra, llamada hematite, van desde el escarlata al carmesí, del rojo al castaño o rojo muy oscuro. Está mezclado con caolín, que es un tipo de arcilla de altísima finura y calidad con la que se fabrica la porcelana.

 

Sepia.-

Es otra variante del pastel. Es caolín coloreado Se llama así por que su color antiguamente se obtenía de la tinta de la sepia o jibia un cefalópodo parecido al calamar. Actualmente este color se sintetiza, es marrón o terracota oscuro. No rojizo como la sanguina. Es muy resistente a la luz y se fabrican en tonos claros y oscuros.

 

Tiene la particularidad  de que combinada con el blanco y el negro se consiguen dibujos aparentemente a todo color, ideal para retratos y especialmente desnudos por sus tonos delicados. En el argot profesional  a esta técnica se la conoce como dibujo “a tres colores”.

 

 

Lápices y barras de sanguina y sepia

 

 

Cretas.-  

Son pigmentos de colores comprimidos con arcilla. Son más duras que el carboncillo, el pastel, la sanguina y la sepia. Generalmente se fabrican en colores blanco, negro, los colores de la sanguina y de la sepia. Son muy luminosas y permanentes, difíciles de borrar. Aunque se difuminan relativamente bien.

Se fabrican en barras cuadradas o en lápices con carcasa de madera.

 

 

Lápices y barras de creta

 

 

Lápices de colores.- 

Aunque modernamente se ha mejorado mucho son poco resistentes a la luz, con el tiempo pueden perder luminosidad.

 

Se fabrican mezclando pigmento de colores con relleno de tiza, talco o caolín, más aglutinante que suele ser de goma de celulosa. Los hay secos y duros o bien suaves y cremosos. También se fabrican solubles en agua, conocidos como acuarelables .

 

 

Lápices de colores, crayón y lápices acuarelables