6.-Difuminado

 

Difuminando con los dedos

 

El hecho de utilizar un difumino es independiente de que el dibujo esté hecho con grafito,  creta o carbón. En estos casos se puede utilizar este instrumento o se pueden utilizar los dedos.

 

El difuminado (con difumino o dedos) lo que pretende es que los trazos de grafito o carbón se integren y se consiga una superficie homogénea y presente un aspecto pulido, que es el más parecido a una imagen real. En una cara no hay sombreado “a rayas” sino que son más bien manchas mas o menos oscuras y eso es lo que se pretende obtener cuando se dibuja a “manchas” a diferencia del dibujo a lineas.

 

Muchos artistas profesionales utilizan únicamente los dedos para difuminar. Las ventajas de difuminar con los dedos son dos: los dedos son blandos y esa blandura hace que se adapten a las rugosidades del papel entrando en ellas y llevando el grafito o carbón hasta lo más recóndito de ellas. El difumino también es blando pero no resulta tan funcional.

 

La segunda ventaja es que los dedos son húmedos con una cualidad ligeramente grasienta debido a la transpiración natural lo que facilita que el grafito o carboncillo se diluya fijándose mejor al papel y con mayor poder cubriente.

 

Mientras se hace la valoración tonal del dibujo lo normal es dibujar con el lápiz y difuminar con los dedos, repitiendo esta operación de forma insistente hasta conseguir el tono deseado. Para ello se alterna dibujo y difuminado sin soltar el lápiz trabajando de forma automática

 

Estas son las cinco posiciones básicas de la mano para difuminar. Se utiliza la yema de los dedos de forma plana y los dedos más gruesos en sitios donde los perfiles no son demasiado determinados. Los dedos más pequeños se usan en los sitios más delicados.

Generalmente los dedos más utilizados son el medio y el anular.

 

 

 

 

Para difuminar en zonas muy pequeñas utilizamos un lado del dedo usando la parte de la yema que toca la uña. En estos casos los dedos más utilizados son el meñique y el anular y a veces el dedo medio.

 

 

 

Por el contrario en zonas amplias se puede difuminar con el metacarpo del dedo pulgar es decir con la parte móvil más ancha de la palma de la mano.

 

 

Los cinco dedos de la mano, unos más que otros, se utilizan para difuminar.

En la siguiente foto se puede ver con detalle que partes se usan.

 

Para zonas muy amplias, como por ejemplo el fondo, usamos la parte plana de la palma de la mano.

La yema de los dedos en su lado plano la usamos para zonas medias y alguna pequeña.

Y el lado de la yema que toca la uña se usa en zonas pequeñas.

 

 

 

Recuperar un difumino

 

Para limpiar un difumino debería bastar frotarlo sobre una lija, yo uso lija del Cero, este número que indica el poder abrasivo de cada hoja de lija viene impreso en el reverso de la hoja. Después de lijado sería suficiente con limpiar la punta del difumino con un trapo.

 

Pero si el difumino está muy usado y no se ha limpiado en mucho tiempo es preferible afilarlo con una cuchilla o cutter (traducido cortador), que es lo que yo utilizo y si la cuchilla esta bien afilada corta el difumino, que al fin y al cabo es papel, como si fuera mantequilla, si no tiene un buen filo lo que hace es romper el papel de mala manera.

 

Se afila como si se desnudara la mina de un lápiz (sacar punta) hasta que quede a la vista la parte interna del difumino y dándole la forma cónica que corresponde.

 

Una vez que el difumino ha quedado afilado y con la forma adecuada, la punta suele quedar con una forma inapropiada para su función.

 

A continuación se corta la punta para eliminar las barbas sobrantes.

 

Después se lija la nueva punta pero no restregándola en el clásico gesto de “p’alante y p’atrás”, por que así levantaremos pequeñas bolitas del papel, sino como se afilan los cuchillos es decir desde el  mango hacia la punta en un solo movimiento.

 

Aquí se puede ver el difumino terminado.

 

Si el difumino es muy viejo (de años) probablemente se habrá resecado y estará duro como un palo, en ese caso antes de afilarlo hay que ablandarlo literalmente a martillazos, colocándolo sobre una superficie dura y golpeando sobre la zona que vayamos a afilar.

 

Para lijar difuminos o lápices de grafito, carbón etc. se puede hacer sobre un trozo de papel de lija o para mayor comodidad sobre una rasqueta.

 

Esta herramienta, que es  una madera plana con papel de lija pegado, la venden en tiendas de BB AA pero como es un instrumento muy simple lo podemos hacer nosotros mismos. En la foto 4 se puede ver una rasqueta fabricada por mi mismo.

 

Recortamos un trozo de papel de lija, con la misma forma que un pequeño listón de madera de 1,5 cms. de grosor por unos 4 cms. de ancha  y por unos 12 de larga y la pegamos a la madera con cola de carpintero u otro pegamento o bien la  grapamos con la misma grapadora que usamos para grapar un lienzo al bastidor y listo.