23.- Retrato con lápices pastel

 

En esta ocasión vamos a practicar un retrato con lápices pastel, (ver “1.- Materiales” en “Técnicas de dibujo” de esta Web) pero antes veremos algo sobre retratos en general.

 

TIPOS DE RETRATO

 

Hay siete formas de  encuadrar un retrato. La primera sería una figura completa o retrato de cuerpo entero en el que aparece el modelo completo de pies a cabeza, este es el tipo de retrato en que el modelo resulta más lejano. Los sucesivos encuadres nos acercan progresivamente al modelo. El segundo es el retrato de tres cuartos,  es decir la figura desde la cabeza hasta las rodillas e incluso algo más abajo de las rodillas.

 

El tercer encuadre es el retrato de media figura o de medio cuerpo, que llega hasta la cintura. El cuarto es el retrato de busto que llega sólo hasta la mitad del pecho. El quinto encuadre es el retrato de medio busto, que incluye cabeza y hombros. El sexto encuadre es el retrato de cabeza, que sólo retrata la cabeza hasta la barbilla. Y finalmente el retrato de detalle, que sólo retrata una parte del rostro, como por ejemplo los ojos, aunque también puede ser otra parte del cuerpo como las manos.

 

Los seis primeros encuadres se han utilizado en dibujo y pintura desde los tiempos más antiguos. El encuadre de detalle se utiliza también en dibujo y pintura pero desde más recientemente debido a la influencia de la fotografía y sobre todo a la moda de utilizar fotografías de este tipo como modelos para dibujos y pinturas.

A continuación dejo ejemplos de los encuadres ya comentados.

 

 

El cuadro de la izquierda es el conocido “El Matrimonio Arnolfini” (1434)  de Jan Van Eyck, retrato doble en un retrato de cuerpo entero. El del centro es el retrato en tres cuartos de León Tolstói (1887) por Iliá Yefímovich Repin. Y finalmente el retrato en media figura de “Juan de Pareja” (1650) esclavo de Diego Velázquez.

 

 

El retrato de la izquierda es “La joven con la perla” (1665-1667) de Johannes Vermeer, un retrato de busto. En el centro “Retrato del artista sin barba” (1889) considerado el último autorretrato de Van Gogh, un retrato de medio busto. Y por último “Estudio para retrato” de Maurice-Quentin de la Tour, retrato de cabeza.

 


Finalmente una obra en plano de detalle del artista mexicano/español José Antonio López Vergara conocido también como Redosking.

Independientemente del encuadre los retratos según la pose pueden ser de frente, tres cuartos de perfil y retrato de perfil.

 

 

El cuadro de la izquierda es el retrato de frente de Mary, hija del autor Franz von Stuck (1863-1928). En el centro retrato en tres cuartos de perfil del Papa Inocencio X por Diego Velázquez (1650). Y por último autorretrato de perfil de Tiziano Vecellio. (1573-1576)

 

RETRATO CON LÁPICES PASTEL

 

PRIMERA PARTE.

 

ENCAJE DE LA FIGURA

 

El personaje que he elegido como modelo para este ejercicio es la actriz Ava Lavinia Gadner, considerada, en su época y aún hoy, como la mujer más bella del mundo

 

 

El modelo que utilizaré es esta fotografía impresa en papel normal tamaño A4, es decir 210 x 297 mm. Como se puede apreciar la altura de la cabeza es de 12,5 cm. Como quiero dibujarla a un tamaño próximo al natural, o sea con una separación entre pupilas de aproximadamente seis centímetros que suele ser lo normal, resultaría que la altura dibujada de la cabeza, desde la barbilla al perfil del cabello,  vendrá a ser de 26,5 cm. por lo que la escala de ampliación será de  E=2,1:1, es decir 26,5 dividido entre 12,5.  (Ver en esta web el tema “22.- Escala, cuadriculado y traslado de dibujos”) Eso significa que cualquier distancia entre dos puntos del modeló será multiplicada por 2,1 para reproducirla en el papel del dibujo.

 

 

Como podemos ver esta fotografía se hizo en retrato de busto. Con el rostro en tres cuartos de perfil y el busto de perfil.

Comenzamos marcando los puntos de máximo interés, es decir el punto 1 que es el más alto de la imagen, que es el perfil alto del cabello. Después el 2 que es el extremo inferior de la cara, que es el perfil de la barbilla. Y finalmente el 3 que determina cuánto del cuerpo queremos que forme parte del retrato. Esta opción que he elegido en mi opinión resulta la más estética por darle a la “cabeza” un soporte incluyendo cuello y parte del torso y brazo, sin que la cara deje de ser el motivo principal.

 

 

 

Hacemos un pequeño trazo 1 en la parte alta del papel, dejando un espacio con respecto al borde superior para que la figura quede rodeada de “aire” y no se vea agobiada contra el “techo”. La marca 2 es la que decide la altura total que queremos darle a la cabeza, incluido el cabello, por lo tanto indicará el perfil de la barbilla. Y finalmente la distancia 2-3 señalará la altura del cuerpo que dibujaremos desde la barbilla. La distancia entre las marcas 1 y 2 es la que en definitiva será la medida patrón en base a la cual se calcularán todas las demás. La distancia 2-3 es aproximadamente igual a la 1-2, con lo cual entre cabeza y busto hay un equilibrio de masas.

 

 

En el siguiente paso marcaremos cuatro trazos. La recta 4 es ligeramente oblicua siguiendo la inclinación de la cabeza, constituyéndose en el eje de la cara. A la altura de los ojos y de la boca trazamos las rectas 5 y 6 que serán perpendiculares con el eje. Y finalmente la línea superior de la frente en la que comienza el cabello, trazo  también una recta perpendicular al eje. En consecuencia las líneas 5, 6 y 7 son paralelas y están separadas entre sí por la misma distancia.

Naturalmente estos “trazos” son imaginarios, quiero decir que no es necesario marcarlos realmente en la fotografía modelo, pero si hacerlo puede ayudar a calcular mejor las distancias y por tanto las proporciones no hay inconveniente en marcarlos realmente, al menos hasta que tengamos práctica en ver en qué lugar deben trazarse, ya que retratar consiste básicamente en saber ver las “líneas” claves en base a las cuales se construye el dibujo.

 

 

Llevamos al papel las marcas mencionadas anteriormente. Estos trazos deben dibujarse muy suavemente para que no queden surcos en el papel y porque como sólo son líneas guía luego deberán ser borrados. En mi dibujo real apenas se aprecian pero para que se puedan ver bien en las fotos los he oscurecido un poco con un  programa de tratamiento de imágenes. Estos primeros trazos procuramos situarlos en el imaginario eje vertical del papel de modo que la figura quede centrada.

 

Bien, como he mencionado rectas, oblicuas, perpendiculares, paralelas etc. conviene que aquellos que dejamos la escuela ya hace años recordemos lo más básico sobre estos conceptos de la geometría plana.

 

TIPOS DE RECTAS

1.- Una recta es una sucesión de puntos en una misma dirección, o sea sin curvas. O si se prefiere es la línea más corta entre dos puntos.

2.- Dos rectas son coincidentes si todos sus puntos son comunes.

3.- Si sobre una recta marcamos un punto la recta queda dividida en dos semirectas.

4.- Un segmento es la parte de una recta comprendida entre dos puntos.

 

 

 

 

POSICIONES RELATIVAS DE DOS RECTAS

 

5.- Líneas paralelas son las que no se tocan en ningún punto y mantienen siempre la misma distancia entre sí.

Las rectas secantes son las que se cortan en un punto.

Las rectas secantes pueden ser perpendiculares u oblicuas.

6.- Dos rectas son secantes perpendiculares cuando se cortan o tocan formando ángulo recto.

7.- Si una perpendicular se traza sobre el punto medio de un segmento recibe el nombre de mediatriz del segmento.

8.- Dos rectas son  secantes oblicuas cuando al cortarse o tocarse no forman ángulo recto.

 

 

 

 

VERTICAL Y HORIZONTAL

Las dos rectas básicas son la vertical y la horizontal. Para no perdernos en complicadas teorías de sistemas de coordenadas cartesianas aceptaremos que la vertical viene determinada por la dirección de la plomada en cada lugar en que nos encontremos y que a su vez es perpendicular a la recta horizontal que es la que sigue la línea del horizonte terrestre y que resulta determinada por  el nivel de burbuja de aire.

 

 

La dirección marcada por el hilo de la plomada es una recta vertical.

 

 

 

La posición centrada de la burbuja de aire del nivel indica que la superficie sobre la que se encuentra es un plano horizontal.

 

Quizá este pequeño recordatorio de geometría elemental pueda parecer innecesario en un tema de arte, pero en mi opinión es fundamental en muchos dibujos y pinturas especialmente en los paisajes urbanos como por ejemplo en este de Giovanni Antonio Canal “Canaletto”  (1697-1768) titulado “Il Campo de Rialto” en el que hay de todo lo revisado anteriormente, verticales, horizontales, paralelas,  perpendiculares, mediatrices, oblicuas, etc.

 

 

 

 

En la imagen que sigue se puede ver algunos ejemplos:

1, vertical. 2, horizontal. 3, paralelas. 4, mediatrices. 5, segmentos. 6, secantes oblicuas. 7, rectas coincidentes.

 

Bien, sigamos con nuestro ejercicio.

 


En este paso dibujaremos el perfil exterior del cabello (contorno del cabello) Lo haremos con trazos rectos pues de momento sólo se trata de encajar la cabeza en el papel. Comenzamos por los trazos verticales exteriores 8 y 9 que limitan el ancho total de la cabeza. Continuamos con los trazos 10 y 11 que nos orientaran sobre las direcciones dominantes del contorno superior de pelo. Del mismo modo los trazos 12 y 13 nos servirán de guía para el contorno inferior.

 

 

Reproducimos sobre el papel los trazos ya comentados.

 

 

En este paso visualizamos o trazamos las líneas que delimitan el cuello (14) y espalda (15), el pecho (16 y 17), el brazo por sus perfiles anterior y posterior (19 y 18), el escote  del vestido 20 y el hombro 21.

 

 

Y como en los pasos anteriores trazamos sobre el papel estas últimas líneas guías con lo que ya se puede ver con bastante aproximación el encaje de la modelo en el soporte. Dentro de estas líneas simples del encajado construiremos la figura formada por formas complejas.

 


Para terminar el encaje de la figura trazamos las rectas 22 a 28 que siguen el contorno del rostro.

 

 

Y de este modo queda terminado el encaje sobre el cual trabajaremos el dibujo a líneas.

 

SEGUNDA PARTE.

 

DIBUJO A LÍNEAS.

 

Dibujo con líneas de tanteo

 

 

Apoyándonos en las líneas guía que trazamos en el Paso 2 esbozamos el perfil de la nariz, la línea del filtrum labial, que es el canal que se encuentra entre la nariz y el labio superior, las cejas, los ojos, el ancho de la nariz, y finalmente los labios. Estas líneas de tanteo deben hacerse mediante pequeños trazos más o menos rectos, que servirán para más tarde perfilar las curvas con mayor precisión, por lo tanto en un estado tan temprano del retrato no hay que preocuparse si el parecido no es del todo exacto, eso ya lo iremos elaborando.

 

 

Siguiendo igualmente las líneas de contorno del cabello que hicimos en el paso 3 perfilamos con líneas de tanteo, ahora con más aproximación, el perfil del cabello, también con cortos trazos rectos que marquen el cambio de dirección de la línea del perfil. También definimos un poco más el perfil izquierdo de la cara.

 

Dibujo de detalle

En este paso borro las líneas de encaje y líneas guía y sobre las líneas de tanteo vistas en el paso anterior dibujo ya con  mayor precisión las cejas, ojos, nariz, boca y perfil de la cara procurando esta vez conseguir el mayor parecido posible aunque como éste es todavía un dibujo a línea sin valoración tonal el parecido es todavía aproximado. También preciso un poco más las principales líneas del cuerpo.

 


De este modo hemos dejado nuestro dibujo preparado para recibir el color. Como ya dije anteriormente todos estos trazos están hechos muy suavemente y con un color claro en la gama de colores “carne”, pero para que pueda verse en la foto he oscurecido un poco los trazos con un programa de tratamiento de imágenes.

 

 

TERCERA PARTE

 

APLICACIÓN DEL COLOR

 

 

Comienzo por los ojos, generalmente marcando los dos puntos brillantes que establecen la distancia entre ojos y a continuación las pupilas con lo cual se juntan el máximo brillo (blanco puro) y la máxima oscuridad (negro puro) de toda la obra. Luego perfilo los bordes del párpado superior, y la casi circunferencia que delimita la córnea. Relleno de verde, con reflejos claros, y ocre la córnea, que es el verdadero color de los ojos de la modelo. Sigo con una ligera capa base de ocre muy claro y rosa pálido en el entorno de los ojos y con malva señalo las sombras. Con marrón oscuro sombreo las cejas.

En la imagen se puede ver el ojo derecho en la primera fase y el izquierdo en una fase intermedia a falta de remates.

 

 

En este paso avanzo sobre el ojo derecho y su ceja, perfilo la nariz con una ligera valoración tonal y finalmente amplío la capa base de parte del rostro en el entorno de los ojos y nariz, utilizando ocre muy claro y rosa pálido con algunos toques de malva y ocre naranja.

 


Estos son los colores y lápices utilizados para pintar los ojos.

 

 

En este paso mezclo suavemente las capas de diferentes colores aplicados anteriormente para  obtener un color base de la piel que en pasos posteriores se completará con matices, realces de luz, brillos y sombras para que no resulte tan plano como se ve todavía.

 


Estos son los lápices y muestras de color utilizados para pintar el rostro.

 

 

Aquí he perfilado el contorno de la cara y con color sombra he rayado el cabello y con negro he oscurecido el lado izquierdo para comprobar el contraste de tonos entre cabello y piel.

 

 

Con un lápiz bermellón redibujo los labios y relleno el interior obteniendo así una primera capa de color sobre la que trabajaré los brillos y las sombras.

 

 

Para terminar el rostro, doy unos brillos en los labios y una sombre ligera en la línea en que se juntan. Dibujo la oreja y el perfil de la barbilla y la mandíbula.

Difumino el color sombra del pelo y con ocre marco los que serán los brillos.

 

 

Con estos lápices pinté los labios.

 

 

Cubro de negro el cabello excepto las zonas de brillo que anteriormente marqué en ocre. Como esta mancha es demasiado grande para cubrirla a lápiz utilizo carbón o creta negra y luego difumino con los dedos. Ver el tema “6.- Difuminado” en “Técnicas de dibujo” de esta misma web.

 

 

Antes de continuar con el cabello coloreo el fondo de azul turquesa.

 

 

Con pastel en barras pinto el fondo.

 

 

Difumino el fondo algo mezclado con blanco para suavizarlo un poco. Y con el mismo azul turquesa doy algunos reflejos en el pelo sobre el ocre que reservé en los pasos anteriores.

 

 

Con los colores sombra oscura, ocre, negro y azul claro resolví el cabello.

 

 

En este paso hago un rayado cubriendo el cuello, espalda, pecho y brazo, es decir toda la piel, con varios colores superpuestos en algunas partes. Aplico los colores oscuros sobre claros. Comienzo con un color ocre muy claro. Después un color rosado muy claro también y finalmente un color ocre algo más oscuro que el anterior virando a naranja. Los trazos siguen la curvatura del cuerpo en sus diferentes partes principalmente en el brazo con lo que se produce una ligera sensación de volumen que se acentúa por aplicar los matices más oscuros en las zonas que serán de sombra, dejando los más claros para las zonas iluminadas.

 

 

En este paso difumino el rayado del paso anterior de manera que se obtiene un color base con una ligera valoración tonal en la que ya se aprecia las zonas de luz y sombra.

El difuminado lo he hecho con los dedos. He empezado por los tonos claros en todas las zonas y luego los tonos más oscuros, al difuminar he procurado no arrastrar los tonos oscuros sobre los claros para no ensuciarlos, en las zonas de contactos entre ambos tonos he superpuesto el claro sobre el oscuro consiguiendo una suave gradación.

Cuando se difuminan tonos claros y oscuros es conveniente hacerlo con dedos distintos o bien limpiar a fondo el dedo manchado para evitar que se contaminen los tonos y colores unos a otros.

 

 

Sobre la base de color anterior aplico una suave tonalidad violácea en las zonas de sombra, con esto consigo un resultado de carnación que evita el efecto de piel de plástico de la etapa anterior.  Realzo también las zonas más luminosas. Este difuminado lo he hecho con movimientos circulares de los dedos procurando un delicado fundido de colores para conseguir el efecto de suavidad de la piel.

 


Para el cuerpo he utilizado pastel en barras.

 

 

En este paso ataco el vestido. Con verde claro, para las luces,  y oscuro, para las sombras, comienzo por la asilla y continúo con el primer volante del escote. Con negro el segundo volante y con negro y blanco haré el resto.

 

 

Con lápices blanco y negro hago sendos rayados que delimitarán las partes de cada color y luego los fundo por separado procurando que ningún color se contamine del otro.

 

 

Estos son los lápices y colores usados para el vestido.

 

 

Y una vez ajustado el tono y matiz de las luces y sombras y algunos detalles menores este es el resultado final de la obra, pintada recordando el estilo americano de los años cincuenta.