20.-Técnica de los lápices de colores.-3ª Parte.

 

 

Si con el grafito y el carboncillo se sombrea con los lápices de colores obviamente se colorea. En la  2ª Parte vimos como se colorea una esfera con la técnica lineal, por medio de tramas conseguimos  el contraste tonal que definía el volumen de la esfera. Para esta técnica recomendaba utilizar lápices con la mina bien afilada, para la técnica tonal utilizaremos la que mejor convenga a las características del dibujo que estemos realizando.

 

Puntas de lápices

Para afilar lápices no recomiendo el sacapuntas ya que hace siempre la misma  punta pero no siempre es la que más nos interesa. Yo prefiero la navaja o el cutter, como ya vimos en la 2ª Parte, y así puedo fabricar la punta que deseo “artesanalmente”

 

El lápiz amarillo tiene una mina muy afilada para dibujar detalles, trazos muy finos y limpios o achurados muy densos. Esta punta es preferible en lápices de mina dura.

El azul tiene una punta fina que produce el trazo más habitual para el dibujo tanto a líneas como tonal, es decir trazos simples y pequeñas manchas.

El lápiz morado tiene una punta redondeada  o  roma que se utiliza generalmente en la técnica tonal para hacer fundidos y degradados de superficies relativamente grandes.

Y finalmente el lápiz ocre tiene la punta lijada en bisel para trazos gruesos, que “rellenen” rápidamente superficies que hayan de ser “difuminadas” para obtener manchas homogéneas. Esto sería si lo utilizamos por la parte biselada si utilizamos la propia arista conseguiremos un trazo fino y recto para reforzar perfiles.

También suele utilizarse la punta en “cincel” es decir plana por ambas caras de la mina lo que permite hacer trazos finos.

 

 

Una vez que con la cuchilla hemos sacado la  mina del lápiz, para obtener la punta que nos convenga podemos utilizar una lija. La que se ve en la foto de arriba se puede adquirir en tiendas de BB. AA. Básicamente es una tabilla de madera sobre la que van grapadas tiras finas de papel de lija superpuestas y a medida que pierden su poder abrasivo, o se ensucian, se arrancan y van quedando a la vista las nuevas que están debajo. La parte verde que se ve debajo de las lijas es una esponja para limpiar la punta del polvillo que produce el lijado.

 

 

Como esta herramienta es muy simple no es necesario comprarla, la podemos hacer nosotros mismos como esta que me he hecho yo. Es conveniente usar una lija muy fina pues el poder abrasivo de la lija reduce rápidamente la mina que suele ser blanda.  Frotando suavemente la punta del lápiz sobre la lija conseguimos una muy afilada, redondeada, en bisel o en cincel. Al final del tema “6.-Difuminado”  ya hablé de cómo hacer esta lija.

 

Dibujando manchas

 

En el dibujo la mancha se hace a punta de lápiz  a base de trazos juntos formando masas o bien por difuminado de rayados.

 

 

Esta es una muestra de tono en técnica lineal creado con un rayado de paralelas como ya vimos en la 2ª Parte.

 

 

Este es un rayado base en verticales paralelas, también llamado trazo repetido, sin dejar espacios en blanco sobre el cual intensificando e igualando el tono podemos obtener una mancha del valor que deseemos. Estas líneas base deben trazarse muy suavemente, sin presionar sobre el papel, cuanto más presionemos más difícil será igualar el tono ya que lo que se pretende es obtener una superficie de color y valor uniforme de modo que no sangre el rayado, es decir que no se vean los trazos.

 

 

Esta es una muestra de mancha ejecutada con un rayado en zigzag, también llamado trazo quebrado. No confundir con un degradado, simplemente he separado el rayado para que se aprecie el zigzag pero la mancha debe ser toda uniforme como a la izquierda, superponiendo los trazos sin dejar espacios en blanco. Para este tipo de mancha es aconsejable el lápiz con punta en bisel.

 

 

Esta es una mancha hecha a partir de tupidos trazos en ovillo, trazados como pequeños círculos irregulares de diferente grosor y tamaño pero debemos conseguir que el conjunto de la mancha presente un aspecto homogéneo tanto en su tono como en su textura. También se le conoce como mancha por garabateado. Es más práctico hacerlas con punta redondeada.

 

 

Esta es una mancha por rayado, en la que como se puede apreciar no se dejan rastros ni de trazos ni de ovillo. El aspecto es de color plano, es una mancha de valor tonal uniforme, también conocido como tono plano.

 

 

Esta es una muestra de rayado degradado. Aunque el valor tonal de la mancha varía del tono más bajo a la izquierda y va subiendo hacia valores más altos según se desarrolla hacia la derecha, al realizarla hay que procurar dos cosas: la primera que el degradado sea sin saltos de tono que marquen claramente un cambio de valor. El cambio debe apreciarse al comparar zonas separadas, izquierda tonos bajos, centro valores intermedios y derecha valores altos, pero la transición de un tono a otro debe ser suave. La segunda precaución que debemos tener es que no se detecten rayas ni moteado, solamente el que produce el grano del papel como es natural. Esta es una mancha degradada o tono degradado.

 

 

Este es un ejemplo de mancha tonal uniforme en la que la mitad de la izquierda se ha conseguido a punta de lápiz, mancha uniforme por rayado, y la mitad de la derecha por difuminado (bien con un difumino o bien con los dedos) La zona de contacto recibe el nombre de fundido. 

Es decir que la de la derecha sería una mancha difuminada uniforme 

 

 

Esta es una muestra de mancha degradada. La mitad superior la degradé a punta de lápiz y la mitad inferior con difumino, es decir que la de abajo es una mancha degradada difuminada.

 

 

Por último he dibujado este ejemplo de mancha sucia en la que se puede ver diferencias de tono y rayados y saltos bruscos de claros a oscuros. Es una muestra de cómo no se debe hacer una mancha en el dibujo tonal. Una mancha tanto si es uniforme o degradada debe tener el pigmento perfectamente distribuido, para que tenga no sólo el mismo matiz sino también la misma intensidad,  aunque varíe su valor tonal en el caso de la degradación.

 

Bien, con estos ejemplos creo que han quedado claros los conceptos básicos acerca de las manchas. Rayado base o de trazo repetido, rayado en zigzag o de trazo quebrado, rayado en ovillo, mancha con tono uniforme, mancha con tono degradado, mancha con tono uniforme difuminado, mancha con tono degradado difuminado y mancha sucia.

 

 

Corregir puntos oscuros y claros

 

A veces suele ocurrir que no se consigue una mancha con una perfecta uniformidad de tono, quedando pequeñas zonas más oscuras o más claras que el tono general y eso se debe y se puede corregir.

 

 

En la foto de arriba se puede ver una mancha oscura en el centro del cuadrado magenta que “desentona” por ser algo más oscura que el resto y en el cuadrado violeta también en el centro una ligera zona más clara que el valor general. Esto es fácil de corregir con un poco de práctica y sobre todo con mucho cuidado para no estropearlo aún más.

 

 

 

En el primer caso con una goma maleable a la que damos forma puntiaguda y usándola sin frotar sobre el papel  sino “empapando” con ella como hacemos con una bola de algodón para limpiar una herida (presionando y levantando) y aplicando sólo en aquel lugar en el que está la zona afectada conseguiremos que el pigmento sobrante se adhiera a la goma rebajando así el tono hasta igualarlo con el resto. Repetimos esta operación hasta que todo quede igualado. Si nos pasamos eliminando pigmento y ahora queda más claro que el tono original pasamos a la foto siguiente.

 

 

 

En este caso el violeta presenta una zona más clara que el resto, esto es de más fácil solución, simplemente cubrimos esa zona haciendo suaves trazos en ovillo procurando no invadir la zona de alrededor ya que quedaría más oscurecida. Si nos pasamos de tono y la parte corregida queda con un valor más bajo pues volvemos a repetir la operación que ya vimos en el color magenta.

 

 

Y este es el resultado de las correcciones practicadas, como se ve los tonos han quedado uniformes en ambos colores.

 

La técnica tonal

 

Para entender mejor  la técnica tonal  dibujaremos una esfera.

 

 

 

Para comprender fácilmente como plantear las sombras en esta esfera, sin recurrir a la Geometría Descriptiva, podemos considerar un punto de máxima luminosidad rodeado de circunferencias interiores tangentes en un mismo punto. A medida que esas circunferencias se alejan del punto de máximo brillo su tono va bajando, es decir la oscuridad de la sombra aumenta.

Para los que ya hace tiempo que dejamos la escuelita y no recordamos qué son circunferencias interiores tangentes dejo aquí un resumen de las posiciones relativas de dos circunferencias. Esto es interesante recordarlo porque los contornos exteriores e interiores de muchos objetos se dibujan basándose en las figuras geométricas más elementales, entre ellas las circunferencias, como ya vimos en la 2ª Parte.

 

 

 

 

Posiciones relativas de dos circunferencias.

 

Es como si dos circunferencias se acercasen (circunferencias exteriores) hasta que se tocan (circunferencias tangentes exteriores)

Una intenta meterse dentro de la otra (circunferencias secantes)

Finalmente lo consigue pero sigue en contacto con la mayor (circunferencias tangentes interiores) y al fin se instala cómodamente dentro (circunferencias interiores)

 

 


Exteriores: dos circunferencias que no se tocan en ninguno de sus puntos.

Tangentes exteriores: dos circunferencias que se tocan en un punto.

Secantes: dos circunferencias que se cortan en dos puntos.

Tangentes interiores: dos circunferencias, una dentro de la otra, que se tocan en un punto.

Interiores: dos circunferencias, una dentro de la otra, que no se tocan en ninguno de sus puntos.

 

 

Empezaremos con un verde muy claro que vira al amarillo y cubriremos toda la superficie de lo que todavía es un simple círculo sin volumen dejando una reserva de blanco para la zona de máximo brillo que a su vez está rodeada de otra de mucha luminosidad. Sobre este verde claro dibujamos otra capa de un verde de un tono más oscuro que el anterior, pero  sin cubrir la zona luminosa superior derecha y también por el lado izquierdo y algo por la parte inferior dejamos que respire el verde claro ya que esta estrecha banda representará la luz reflejada por la superficie sobre la que se encuentra la bola.

 

 

 

Como en el paso anterior ya dejamos señaladas las zonas de brillo, luz, sombra y sombra profunda  ahora con más decisión repetimos con el mismo lápiz verde claro pero dando mayor densidad al color y como se puede ver al aportar mayor cantidad de pigmento aumenta la intensidad del color sin que haya variado el tono.

 

 

 

Con el segundo lápiz, de verde intermedio entre el verde claro y el oscuro, repasamos la zona de sombra en semitono. Al mismo tiempo hacemos un degradado en los límites entre la zona de luminosidad y de sombra en semitono para evitar un borde cortante entre ambas.

 

 

 

En este cuarto paso acentuamos la sombra más oscura con el lápiz de verde más oscuro. Y seguimos el mismo criterio que en el paso anterior, es decir degradamos la transición de verde oscuro a verde semitono para que no haya saltos bruscos de un tono al otro.

 

 

 

Finalmente con un color verde azulado oscuro cubrimos la sombra profunda dejando respirar la zona de luz reflejada y quedando bien determinados el brillo, la zona luminosa la zona de sombra intermedia y finalmente como se puede ver a una luz intensa corresponde una sombra muy oscura.

 

 

 

 

Este es el proceso para el dibujo de luces y sombras con el que se obtiene el volumen de la esfera partiendo del simple contorno y trabajando con la técnica tonal, es decir a manchas. Y como ya he recomendado en otras ocasiones siempre que dibujemos con lápices de color vamos de claro a oscuro.

 

 

Ejercicio de dibujo tonal

 

 

 

Para este ejercicio he elegido esta fotografía de internet porque estos pimientos al tener una textura lisa y pulida se presta muy bien para ser reproducida con la técnica del  dibujo tonal.

 

 

Primera fase: encaje y dibujo a líneas.

 

 

 

Cuando me planteo cómo dibujar  un objeto intento siempre encontrar las figuras geométricas planas más elementales que puedan inscribirse dentro de la línea que delimita su contorno exterior (o bien las que puedan circunscribirse) ya que me resulta más fácil reproducir figuras geométricas conocidas que un contorno aleatorio que generalmente está definido por complicadas líneas sinuosas. Esto también me facilita el cálculo de las proporciones del objeto y su posición relativa con respecto a otros elementos de la composición o su propia situación en el espacio.

 

Como se puede ver el pimiento de la derecha coincide con bastante exactitud en casi todo su contorno con una circunferencia. Mientras, en la mitad inferior de la hortaliza de la izquierda se inscribe con mucha aproximación un  triángulo isósceles, casi equilátero. En su mitad superior encaja un rectángulo que  comparte uno de sus lados mayores con el lado desigual del triángulo.

 

Si observamos con detalle veremos que el diámetro de la circunferencia es igual al lado largo del rectángulo. Todos estos datos me permiten “encajar” las figuras con bastante facilidad.

 

Bueno y ya que estamos repasando geometría básica recordaremos las clases de triángulos.

Según sus lados pueden ser Equiláteros (Tres lados iguales) Isósceles (Dos lados iguales) y Escalenos (Tres lados desiguales)

Y según sus ángulos Acutángulos (Tres ángulos agudos) Rectángulos (Un ángulo recto) y Obtusángulos (Un ángulo obtuso)  

 

 

Y como hemos hablado de rectángulos pues repasaremos también los Cuadriláteros que se clasifican en Paralelogramos y Trapecios

A su vez los Paralelogramos son:

El cuadrado (tiene los 4 lados iguales y los 4 ángulos rectos)

El rectángulo (Tiene lados iguales dos a dos y los 4 ángulos iguales)

El rombo (Tiene los 4 lados iguales)

El romboide (Tiene lados iguales dos a dos)

 

Y los Trapecios son:

El trapecio rectángulo (tiene un ángulo recto)

El trapecio isósceles (Tiene dos lados no paralelos iguales)

El trapecio escaleno (No tiene ningún lado igual ni ángulo recto)

El trapezoide (Son cuadriláteros que no tienen ningún lado igual ni paralelo) 

 

 

 

Bueno, seguimos con el ejercicio

 

Bien, pues empiezo reproduciendo las figuras geométricas a la misma escala o a la que me interese. Esto es fácil de hacer y con casi ningún margen de error. No es necesario hacerlas con regla y compás, pero si no tenéis mucha práctica en el dibujo a mano alzada es perfectamente legítimo  ayudarse de los instrumentos de dibujo que necesitéis.

 

 

 

Ahora sobre la estructura formada por el triangulo, el rectángulo y el círculo hay que construir los contornos exteriores e interiores que identificarán los objetos. Esos contornos están delineados por curvas, pero una vez más procuro ver esas curvas como sencillas rectas que me indican más fácilmente los cambios de dirección que toma el perfil en todo su recorrido, que están señalados por los segmentos azules exteriores  y blancos interiores.

 

 

 

En este paso reproduzco los segmentos azules y blancos de manera que las primeras figuras geométricas se ven envueltas por figuras más complejas.

 

 

 

Y ya terminamos el dibujo a líneas perfilando las verdaderas formas del contorno utilizando como guía las pequeñas rectas hechas anteriormente. Añadimos los pedúnculos y algún que otro detalle orientativo como la posición de los brillos.

 

 

 

Finalmente borramos las líneas guía y queda el dibujo definitivo. Naturalmente este dibujo lo he hecho con trazos muy suaves que apenas se aprecian en mi dibujo real por lo que para poder publicarlo aquí he oscurecido las líneas con un programa de tratamiento de imágenes.

 

 

 

Y este es el recordatorio del proceso que hemos seguido en la primera fase.

 

 

 

Tal como hicimos en el dibujo de las peras de la 2ª Parte, redibujamos con lápiz de color el dibujo en grafito, en este caso con color rojo. Previamente hemos eliminado el grafito dejando el mínimo necesario para que se vean las líneas.

 

 

Segunda fase: Valoración tonal y color base.

 

 

 

Con amarillo medio damos una primera capa por las zonas donde el rojo del pimiento es menos intenso y tiende hacia el rojo cadmio, incluyendo la sombra proyectada, que será la mezcla de varios matices, y los pedúnculos.

 

 

 

Con rosa ligeramente violáceo marcamos algunas zonas luminosas que no reciben una luz directa.

 

 

 

Con rojo cadmio claro cubrimos la mayor parte de los pimientos respetando las zonas más oscuras que de momento dejamos en reserva así como los puntos más brillantes casi blancos.

 

 

 

Con  rojo carmín terminamos de manchar las zonas más oscuras. También añadimos una capa ligera a la sombra proyectada. Y con verde claro luminoso dibujamos suavemente los pedúnculos.

Con estos cuatro pasos de esta segunda fase del dibujo hemos establecido el color base sobre el que trabajaremos profundizando sombras, realzando luces y brillos y añadiendo  los detalles finales.

 

 

 

Y estos son los pasos de color de esta segunda fase. Como siempre que trabajamos con colores transparentes (lápices o acuarelas) el proceso es de claro a oscuro.

 

 

Tercera fase: modelado tonal, intensificación de sombras, luces y detalles finales.

 

En este paso con el rojo cadmio intensificamos la capa de color aplicada anteriormente y como vemos gana en intensidad y luminosidad y el contraste con los puntos de brillo hace parecer la textura del pimiento más pulida. Esta nueva capa de color no debe ser  uniforme pues hay pequeñas variaciones de tono y matiz según la luz que recibe. También repasamos con verde oscuro los márgenes del cáliz del pedúnculo. Aprovechamos para oscurecer algo más la sombra con ligeros trazos de rojo y verde.

 

 

 

 

Con verde oscuro acentuamos las sombras por ambos lados del pimiento de la izquierda y con el mismo color oscurecemos el lado en sombra de su pedúnculo. Con amarillo aplicamos una muy suave capa por todo el pimiento, excepto los brillos, para matizar un poco el rojo tomatero del paso anterior.

Igualmente con el verde bajamos aún más el tono de la sombra proyectada en la que se puede ver una sombra profunda y corta que arranca desde el ápice del pimiento, una penumbra más suave que rodea la sombra y finalmente una sombra transparente que se extiende hasta el pimiento de la derecha.

El pimiento de la derecha no lo he tocado en este paso pero lo atacaré en el siguiente.

 

 

 

Como se puede ver en este paso he acentuado las sombras profundas de los lóbulos del pimiento de la derecha que en mi dibujo real no son tan oscuras pero que mi escáner, que no es muy bueno, reproduce más oscuro de lo que las dibujé. Básicamente se trata de realzar el contraste entre sombras profundas y brillos, que al estar próximos se potencian mutuamente dando sensación de textura muy lisa como corresponde a la de esta hortaliza.

 

 

 

Finalmente, dibujamos los detalles del cáliz y el pedúnculo, intensificamos verdes y amarillos. Y acentuamos la sombra proyectada del pimiento de la derecha.

 

 

 

Y este es el procedimiento de la tercera y última fase del dibujo.

 

 

 

Y ya voy terminando.

 

 

 

Esta es una imagen con las muestras de color y los lápices utilizados.

Y hasta aquí hemos llegado hoy, seguiremos revisando otras técnicas de dibujo pero eso será en la 4ª Parte.