Iluminación

 

 

En el apartado de “Volumen y Claroscuro” ya vimos el efecto de la luz sobre una manzana y las sombras que provocaba en ella (luz, brillo, sombra propia, luz reflejada, joroba, penumbra y sombra proyectada)

Sin luz no hay sombras (claroscuro), sin sombras no hay volumen y sin volumen no se modela el efecto tridimensional (que se consigue con la iluminación, el contraste, el color y la perspectiva) por lo que resultan figuras planas. Así que en este apartado veremos lo más básico sobre la luz y sus efectos sobre nuestros modelos.

 

Como es sabido según su origen hay dos clases de luz: la natural procedente del sol y la artificial producida por lámparas o velas. Tanto una como la otra pueden ser, según su dispersión, luz directa o luz difusa.

 

La luz natural no siempre es igual, depende del estado climatológico del día: soleado (luz directa) o nublado (luz difusa) o simplemente de la hora del día, no es igual la luz natural de la mañana, de la tarde o de la noche.

 

La luz de una fuente artificial también puede variar según incida directamente sobre el objeto (directa) o procediendo de reflexiones sobre pantallas o paredes incide sobre el objeto iluminado (difusa)

 

De modo que no se puede hablar de luz sino de luces, por lo tanto según el tipo de luz así será también el tipo de sombras producidas. Generalmente a luces intensas corresponden sombras intensas y a luces difusas menos definidas serán las sombras, pero bajo cualquier luz  sea potente o débil siempre se mantiene constante la relación de valores: un valor claro, un intermedio y uno oscuro. La diferencia está en la suavidad   de la transición entre unos y otros valoras en el caso de la luz difusa.

 

Para no hacer muy extenso este apartado voy a referirme solamente a la iluminación producida por luz artificial y su efecto sobre un modelo según su incidencia sobre el mismo de acuerdo con los casos más sencillos, considerando la calidad de la luz (directa y difusa) y la dirección de la luz (cenital, frontal, contraluz, lateral, elevada y de relleno)

 

 

1.- Luz cenital (Directa-Difusa)

 

La luz cenital es una luz proyectada verticalmente sobre un objeto, similar a la luz  de las doce del mediodía que es cuando el sol está sobre nuestras cabezas.

Su principal característica es que el objeto apenas proyecta sombra. En la foto de la izquierda puede verse el efecto producido por una luz cenital directa y en la de la derecha el de una luz cenital difusa. Es una luz muy interesante para bodegones. Ver el apartado “Bodegones a la creta”

 

En un retrato esta luz favorece muy poco por que exagera las ojeras y arrugas.

 

2.- Luz frontal (Directa-Difusa)

 

Este tipo de luz en el que el foco está frente al modelo crea un efecto plano y da al objeto un aspecto casi bidimensional, es decir  poca sensación de volumen, apenas unas sombras laterales muy estrechas. Incluso la tela del fondo, que es la misma que en el caso anterior (foto 1), parece “planchada” por la ausencia de sombreado. Como en el caso anterior y como en todos los que siguen a la izquierda aparece el objeto iluminado con luz directa y a la derecha con luz difusa.

 

Para un retrato, no es tampoco muy conveniente por que aplana el rostro aunque revela muchos detalles, sería la típica foto para un pasaporte o licencia de conducción.

 

3.- Contraluz (Directa-Difusa)

 

En este caso puse el foco de luz detrás del modelo. El resultado es una figura completamente plana con muy bajo valor tonal, pero con su contorno perfectamente delimitado por lo que en realidad solo vemos su silueta y un fondo muy resaltado. Una característica importante es que separa muy bien la figura del fondo

 

Este tipo de iluminación no tiene mucho sentido en retratos dibujados o pintados, es más propio del arte de la fotografía.

 

 

4.- Luz lateral desde la derecha (Directa-Difusa)

 

Para hacer todas estas fotografías elegí para el fondo un drapeado muy arrugado para resaltar el efecto de las luces y sombras y una figura, que es el envase de un conocido perfume, que al tener una superficie muy irregular, con varias concavidades y convexidades, hace más ilustrativa la influencia de la luz sobre él.

 

 

En realidad este envase es blanco pero preferí iluminarlo con una luz dorada que le da un aspecto marfileño más interesante y lo armoniza mejor con el rojo cadmio (que vira hacia el amarillo) del fondo.

 

En ambas fotos (izquierda y derecha) el escenario es el mismo, no moví ni la tela del fondo ni la posición de la figura, solo cambié el tipo de luz, sin embargo la luz difusa, en la figura de la derecha,  produce unas sombras muy débiles, el fondo parece casi liso aun siendo el mismo que el de la izquierda, y la figura aparece muchos más plana que a la izquierda que tiene un alto contraste entre el lado iluminado y el lado en sombra lo que determina su volumen. También se puede observar que la sombra proyectada por el modelo es mucho más intensa y alargada  en la foto de la izquierda (luz directa), mientras que en la otra casi ni se aprecia.

 

 

5.- Luz lateral desde la izquierda (Directa-Difusa)

 

Este es un caso igual al anterior (foto 4) pero iluminando el modelo desde el lado izquierdo.

 

Para retratos este tipo de iluminación lateral desde la derecha o izquierda, acentúa el volumen pero también las arrugas  y deja casi la mitad del rostro en sombra. Es un tipo de iluminación muy utilizada en autorretratos.

 

 

6.- Luz elevada desde la derecha (Directa-Difusa)

 

En este ejemplo la luz procede desde el lado derecho pero desde un punto más alto que en el caso de la foto 4. Lo primero que observamos es que la sombra proyectada por el objeto es mucho más corta que en el caso de iluminaciones laterales (fotos 4 y 5) Las sombras sobre el fondo son bastante parecidas pero el modelo a la izquierda tiene las sombras más definidas lo que mejora claramente su volumen. Este tipo de iluminación sería  más adecuado para nuestros bodegones, naturalezas muertas, etc. que los ejemplos anteriores a menos que busquemos efectos más especiales.

 

 

7.- Luz elevada desde la izquierda (Directa-Difusa)

 

Este es el mismo caso que el anterior (foto 6)  pero colocando el foco en el lado izquierdo. Este tipo de iluminación es el más común cuando de bodegones o naturalezas muertas se trata.

 

Las luces elevadas desde la izquierda o derecha son las más usadas para retratos.

 

8.- Luz de relleno.

 

En este caso el modelo está iluminado con una luz principal y otra de relleno (lo mínimo aconsejable). Lo que tienen en común es que ambos están iluminados con una luz principal situada a la izquierda del modelo y emitiendo luz difusa y  otro foco casi frontal ligeramente situado a la derecha, algo bajo y sin proyectar su luz, también difusa,  hacia el objeto sino ligeramente desviada para evitar intensificar las zonas ya iluminadas.

 

Lo que tienen de diferentes es que la luz de relleno  en la foto de  la  derecha está algo más dirigida hacia el modelo.

 

El modelo de la izquierda  tiene mejor volumen ya que el lado derecho está en sombra, a pesar de ser una sombra muy transparente sin la dureza de las provocadas por las luces directas.

 

Supongo que se habrá entendido que estas notas no pretenden ser un curso de iluminación, habría que ser mucho más técnico, extenso, complejo, preciso y con fotografías de mejor calidad,  sino solamente conocer lo más elemental del efecto de la luz según su dirección y su dureza (directa) o blandura (difusa) por eso he exagerado un poco las duras, aunque la luz más interesante, especialmente para bodegones, sea la luz natural de una ventana (la luz lateral difusa es la más parecida), pero no siempre se dispone de lugares convenientemente iluminados con luz natural, de la que posiblemente hable cuando lo haga sobre paisajes.