Esquemas armónicos de los colores

 

En el apartado de “La Composición” hicimos un breve repaso sobre las distintas maneras de situar los elementos en un plano con el propósito de conseguir el arreglo más armónico posible y vimos las formas más corrientes de componer.

 

Si el dibujo, la valoración  tonal y la composición son importantes en una obra el esquema cromático también lo es y no poco. Así que para que los principiantes en el oficio de pintar tengan alguna referencia sobre este tema que les sirva de punto de partida para sus propios ensayos he pensado que sería bueno hacer una revisión a los principales esquemas de color que se pueden aplicar a una obra.

 

Para la mejor comprensión de los esquemas he preparado unos círculos cromáticos en los que señalo con un número los colores que se utilizan en cada caso ya que la visualización de los mismos permite una mejor memorización de la idea que se expone.

 

Nuevamente utilizo obras propias sólo para usarlas como ejemplo y no por que piense que sean mejores que las obras de otros pintores lógicamente, sino simplemente por ser las que tengo más a mano.

 

 

Esquema monocromo

 

Este es el más sencillo ya que se compone de un solo color con sus diferentes  gradaciones de valores hacia el blanco, gris y negro. Y las variaciones de su matiz e intensidad.

El hecho de ser un esquema monocromo no implica que deba ser monótono, para evitarlo se puede acompañar de sutiles toques  del complementario y de sus variaciones fría y cálida aunque esto ya suponga una ligera pérdida de su cualidad monocromática.

 

 

 

En la obra que sirve de ejemplo he utilizado un color intermedio azul oscuro (1) que he tintado con blanco y ensombrecido con gris y negro. Y para el cielo he utilizado sus  complementarios adyacentes, bien es  cierto que algo alejados, violeta claro (2) y amarillo verdoso (3) ambos muy modificados con blanco y gris para armonizarlos con el resto.

 

 

Esquema de colores análogos

 

Los colores análogos son los colores que juntos y seguidos se encuentran  en un cuarto del círculo cromático. Se elije uno de ellos como color dominante en la obra y  los demás sirven para ampliar la gama del esquema.  El resultado es parecido al esquema monocromático pero con mayor variedad.

 

 

 

En el bodegón de muestra he utilizado como dominante el Siena tostado (1)  y todos sus adyacentes, anaranjados y ocres,  hasta el naranja claro (6) casi todos ellos oscurecidos para las sombras y tintados para las zonas iluminadas y claras, especialmente los azulejos.

 

 

Esquema de colores análogos con complementario

 

Las armonías de colores análogos son hermosas pero algunas veces pueden ser monótonas. Para evitarlo se puede incluir pequeños acentos, en áreas reducidas, del complementario del color dominante, también llamado color de clave.

 

Utilizando una gama parecida a la del bodegón anterior, gama cálida de colores 1 a 5, se ha complementado con el  verde 6.

 

 

 

En este cuadrito sin demasiadas pretensiones artísticas se puede comprobar que en un esquema de análogos en la gama cálida se ha añadido unas hojas verdes para complementar los anaranjados  rojizos  y granates que combinados entre si se extienden en una gama muy variada de matices, tonos e intensidades.

 

 

Esquema de colores complementarios

 

Como ya sabéis los colores complementarios son los  que están opuestos diametralmente en el círculo cromático. Los complementarios al estar juntos producen  el máximo contraste potenciándose mutuamente.

 

Los colores de un esquema complementario no pueden ser nunca de áreas o intensidades iguales. Una extensión grande de rojo debe ser complementada por una pequeña de verde claro o una de azul intenso por otra de naranja algo neutralizado.

 

 

 

En este sencillo cuadrito con tres calas he complementado el amarillo que vira ligeramente a verde (1), con el púrpura del fondo que vira a rojo oscuro (2). En una armonía de complementarios el área mayor de un color (púrpura) debe ser rebajada en intensidad, algo menos la que siga a esta en  tamaño (blanco) y menos aún la de menor tamaño de todas (amarillo verdoso) El color más puro se reserva para el área más pequeña.

 

 

Esquema de complementarios adyacentes

 

El esquema cromático de complementarios adyacentes es una variación del esquema de colores complementarios. Consiste en utilizar un color  como principal y en lugar de su complementario se usa cualquiera de los dos colores, o los dos, adyacentes al complementario.

 

Como se puede ver en el círculo cromático que sigue el complementario del color secundario verde (1) es el primario rojo (2) y los adyacentes al rojo son los secundarios naranja (3) y violeta (4)

 

 

 

En mi “Bodegón de aguacates” he utilizado el verde para el fondo, con matices amarillos y variaciones de tono, y como complementarios el naranja, también con variaciones hacia el amarillo para dar unidad cromática a la escena usándolo como color de repetición, y el violeta para las sombras y para mezclarlo con anaranjados y obtener los ocres de la mesa. Como se puede apreciar este es un esquema de alto contraste pero no llega a la potencia del esquema de complementarios.

 

 

Esquema de triádicos

 

En el esquema de tres colores (triádico) se usan tres colores que tengan entre sí la misma separación en el círculo cromático. Este esquema suele ser muy armonioso y suave ya que cuanto más se alejan de los colores primarios menor es el contraste.

 

Los tríos armónicos son principalmente cuatro:

 

 Los tres primarios. Rojo (1) amarillo (2)  y azul (3)

 Los tres secundarios. Naranja (4) verde (5) y violeta (6)

 El primer grupo de intermedios. Rojo-naranja (7) amarillo-verde (8) y azul-violeta (9)

 El segundo grupo de intermedios. Amarillo-naranja (10) azul-verde (11) y rojo-violeta (12).

 

 

 

En el siguiente bodegón he utilizado un esquema simple  con el amarillo, rojo y azul.

Y con las convenientes combinaciones de estos tres primarios dominantes en la obra, más el blanco,  he obtenido todos los demás.

 

Los tres primarios en toda su pureza no armonizan por que luchan entre sí por ello es necesario armonizarlos, entre otras posibilidades,  añadiendo a dos de ellos algo del tercero, que en el caso de mi bodegón es el amarillo.

 

 

 

Esquema de cuatro colores

 

En este esquema, también llamado de dobles complementarios, se utilizan lógicamente dos parejas de colores complementarios. En el círculo se pueden ver el secundario verde (2) y su complementario el primario  rojo (1) El primario azul (3) y su complementario, el secundario naranja (4) 

 

Tiene la ventaja de ser el esquema en el que se dispone de mayor variedad de colores pero también son más difíciles de armonizar, cuantos más colores intervengan en una obra mayor es la dificultad para armonizarlos.

 

Para superar esta dificultad lo normal es elegir uno de los cuatro colores como dominante, el más potente suele ser el rojo y sus variaciones de carmines, y usar los demás como contraste y complemento del principal.

 

 

 

En este último bodegón he utilizado como principal el rojo, en su variante casi carmín, complementado con el verde del granito, y el azul del granito complementado con el anaranjado de la madera de la mesa. Y también naturalmente variaciones de tono y matices de los cuatro colores.

 

 

 

Finalmente y para que sirva de ayuda a quien lo necesite dejo aquí una gama de colores cálidos con sus complementarios de la gama fría.

 

Y por ahora con esto es suficiente.